Showing posts with label literatura. Show all posts
Showing posts with label literatura. Show all posts

Thursday, October 29, 2009

Poema a Gabriela

Ya no estaba ahí, estaba en otro lugar. Un sitio obscuro en donde sólo había un sillón de terciopelo rojo frente a una televisión antigua; que era la única luz en el lugar. Volvió hacia el televisor. El equipo rojo se jugaba la final del ascenso y con el marcador empatado, embatía la puerta del equipo visitante.

Por alguna razón dio vuelta a su derecha y notó que del otro lado del sofa de terciopelo rojo estaba Gabriela, quien lo veia fijamente. El ruido del televisor lo distrajo, pues el delantero del equipo local habia fallado solo frente al portero en los segundos finales del encuentro.

Volvió de nuevo hacia Gabriela; súbitamente se dio cuenta que ahora ella estaba sobre él. Sus manos al rededor de su cintura y las de ella al rededor de su cuello. Le preguntó dónde había estado y por qué había tardado tanto.

Antes que pudiera responder, ella añadió que eso ahora ya no importaba pues estaban juntos y el tiempo ya no iba a correr.

El Irapuato ascendía a la primera mientras él la besaba.

Monday, September 28, 2009

Tomo Su Pincel De Punta Gruesa

Tomo su pincel de punta gruesa y trazo en el lienzo tres lineas horizontales verdes. --Curitiba, Brasil--, penso.

Irene dormia en la cama. Su cabello castaño con los mechones claros en una cola de caballo.

Volvio hacia el reloj en la pared. 1:56 am. Otro pensamiento llego a su memoria. “Gabriela, recuerdo de una cincuenta y seis de la mañana. Gabriela, tatuaje en el alma”, murmuro

Que le habia pasado? Que habia sido del muchacho tierno y sensible que veia la vida a traves de unos ojos de cristal? Que paso con la necesidad de expresar sentimientos con un papel y un lapiz. Estrofas, rimas; faltas de ortografia a proposito.

Se levanto del banco donde estaba y busco en su cajon. Despues de 4 segundos de busqueda, pues tenia todo bien acomodado y sabia donde estaba cada cosa en su caos, saco una libreta de hojas verde claro. Sabia que ahi estaba y por alguna extraña razon ahora sentia la necesidad de verla, de leerla y sonreir como siempre lo habia hecho:

Zeta, zeta, letra zeta;
Todo cae, todo se quiebra

Todo se hunde
Todo se destruye
Como la vida
Que se me escapa y me rehuye

Zeta, zeta, letra zeta;
Donde estas ahora?
La noche que un dia vivio,
No vive mas ahora

Zeta, zeta, letra zeta;
Recuerdo de una vida perfecta
Zeta, zeta, no eres mas
Que una letra

Zeta, eres la ilusion
De un futuro prohibido
Zeta, eres la magia
En unos ojos infinitos

Zeta, zeta,
Mira como la luna cae y se quiebra

Zeta,
La vida ya no es incierta

Otra vez nacia la necesidad de escribir, de volver a la vida a Marco y a Enrique; a Marcela, a Gabriela y a “ELLA”. Pero eso no era posible. Como podria alguien volver a la vida a alguien que no ha muerto o que no ha dejado de existir. Lo mismo se podia decir de los personajes ficticios, como revivir a alguien que nunca nacio y que por ende nunca murio? No lo sabia.

Queria otra oportunidad. Queria volver a contar sus historias y sus pesares; sus luchas contra la vida y contra ellos mismos. Las sensaciones y los ecstasis que se provocaban uno al otro.

Pero en si no fueron ficcion pura y plena. Fueron basados en la vida real y en la mirada verde-amarilla de “ELLA”. Era por eso mismo que escribir para el era personal y tan emocionante. No solo se limitaba a describir las experiencias y sensaciones que sus personajes viven. El vivia la escritura pues el camino que cada uno de sus personajes tomaba, ya lo habia recorrido.

Regreso la mirada al reloj. 2:06am. Junto a la cama estaba la mochila donde mantenia su computadora. Precisamente estaba en el lado donde Irene decidio dormir. Se acerco con cautela para no despertarla. Tomo la mochila y sin prender la luz, prendio la computadora. Espero que los programas terminarian de bajarse y comenzo a escribir sin saber que direccion tomaria la historia.

Thursday, September 17, 2009

"Donde Estabas"

NOTE from the author: Some of the events described below actually took place, word by word and reaction by reaction.

“Dónde estabas? Tengo casi media hora esperandote.”, preguntó Irene una vez que apagó la moto.

“Nada, el tráfico”, contestó sin dar más explicasiones. “Todavia te sigue molestando?”, agregó.

“No, desde el susto que le metiste ya casi no me habla”, dijo Irene con una leve sonrisa en su rostro mientras se subía al asiento trasero.

“Espera”, Gustavo sacó algo de las bolsas de su chamarra. “…Y estos, son para la princesa” , dando un par de guantes de piel a la joven.

Irene sonrió, le dio un beso y comentó “Aww, gracias”, con su tono claro y dulce de voz.

Detalles simples como éste era lo que los unía. Aunque a veces Gustavo pareciera serio e ído, de repente la sorprendia con aspectos de su vida que no concordaban con su personalidad; o con actos sencillos y, desde la superficie, triviales, pero determinantes.

“Entonces? A tu casa o a la mía?” preguntó antes de encender la motocicleta.

“Quieres ir a comer algo? Yo invito”

“Contigo hasta el fin del mundo, princesa”

Volvió sonreir. Encendió la moto, y poco a poco el sonido del motor fue haciendose cada vez mas ténue a la distancia.

El café estaba medio vacío y la poca gente que había parecía tener siglos ahi. Todos en sus computadoras y un silencio reinaba el lugar.

Atendiendo estaba una joven alta, blanca, con cabello lazio y muy negro; como de 23 años. Ojos gris-azules y de buena figura. Se levantó de una silla, se puso detrás del mostrador cuando los advirtió venir.

“Qué vas a querer?” preguntó Irene sin prestar atención a la sonrisa de la joven y viendo los envases de refresco frente a ella.

“Si te digo, te vas a enojar”, respondió Gustavo sonriendo y viendo a los ojos a la muchacha que atendía, todo, aprovechando que Irene estaba distraída.

La joven detrás del mostrador sonrió. Irene, todavía sin noción de lo que sucedía, preguntó con extraño “Por qué?”

“Voy a querer uno de esos” señaló una botella con tepache a la muchacha.

Abrió la puerta del mostrador y señalando el envase que el había indicado preguntó, “Esta?”

El contestó, “No, la otra” Movió el dedo hacia la otra botella esperando su respuesta. “No, la otra” volvió a mover su mano. “No, la otra”.

A través del vidrio del mostrador notó que la muchacha sonreía más cada vez que la hacía apuntar a una botella distinta.

Finalmente dijo, “No, mejor ésa” Concluyó apuntando a la primera botella que indicó. Finalmente soltó una carcajada. Toda la conversacion con la joven fue en inglés, pues era Americana y no parecía hablar español.

Volviendo hacia Gustavo, Irene preguntó, “Si pido uno de esos, te comes la otra mitad?” Apuntando hacia un henorme menu que colgaba en la pared.

“Claro”

“Me das un chikin Panini?” dijo a la joven con acento muy marcado en su inglés.

“Sólo uno?”, cuestionó la joven de los ojos gris-azules.

“Sí. Estoy a dieta”

La muchacha, levantando su pulgar izquiero, dijo, “Bien por ti”.

Las dos se sonrieron. Y al dar la vuelta Irene notó que Gustavo ya no estaba ahí, vio a su alredor y se dio cuenta que estaba sentado en una de las mesas en la parte trasera, donde no había nadie. Caminó hacia él.

Gustaba verla de lejos, sus pequenos 5 pies y 4 pulgadas de estatura eran distintos a los de las demás, eran más tiernos. En si era una muchacha muy común, sin embargo tan distinta a todas. Nació en Puebla, México. Tenia 22 años y había llegado a los Estados Unidos a los 18. Su tono de piel era moreno obscuro, pero podía distinguirse que alguién en su familia fue blanco; sus ojos eran grandes y negros. Tenía aquella mezcla de razgos indígenas y facciones Espanolas que sólo en Puebla podían encontrarse. Usaba el cabello algo corto, casi le llegaba los hombros. Era de color castaño y algunos mechones eran muy claros, casi rubios; especialmente cuando andaba bajo la luz del sol. Boca de tamaño regular, pero labios muy carnosos.

“Qué pasa?”, preguntó pues notó que la veía fíjamente.

“Nada, sólo estaba viendo el cuerazo de mujer que eres”

“Ay, tu”, sonrojó. No sabía por qué, pero gustaba de sus piropos, aunque a veces fueran algo vulgares.

“Y ese milagro que decidiste salir a mitad de semana?”

“Pues ya ves, hoy amanecí de buenas”

“Se dice ‘chiken’, pero está bien; te doy permiso que sigas diciendo ‘chikin’. Me gusta tu acento”

Sabía que no había perfección en los humanos, que no era como dos angulos rectos que juntos daban 180 grados sin importar las circunstancias o adtitud del sumante. Y es que no era que Irene fuera perfecta por su imperfección, sino que era perfecta ante los ojos de Gustavo porque encontraba sus imperfecciones como cualidades y no defectos. Su acento marcadisimo, sus faltas de ortografía, y su terquedad de seguir ayudando a personas que la lastimaron y abusaron de su confianza, incluso el bendito gato que había encontrado en la calle y que después hizo que viviera con él en su departamento pues ella no podía cuidarlo por su horario entre escuela, novio, y trabajo.

“Ya me dijo el maestro que estoy lista para ESL 4”

“Y Karina? Cómo va?”

“Si es bien menza. No se le pega nada ni aunque le ponga resistol en la cabeza. Creo que es su hijo, no tiene mente para otra cosa. La semana pasada faltó 4 días y dice que quiere aprender rápido para poder conseguir un trabajo de secretaria en una tienda. Pero si sigue así, no creo que vaya a poder”

“Chiken Panini!” Exclamó la muchacha del mostrador.

“Vas o voy”, preguntó Gustavo.

Buscando dentro de su bolsa Irene respondió “Ve tú”. Después extendió la mano y dando un billete de $20 dijo, “Ahí le pagas”.

Tomó el dinero y se dirigió hacia el mostrador.

La joven de ojos gris-azules sonrió al verlo. “Quieres que lo parta en dos?”, preguntó.

“Sí”

Sacó un cuchillo de uno de los cajones y procedió a cortarlo. “Gracias” Dio el billete a la joven.

Abrió la caja registradora y dijo “Aquí esta tu cambio”

Con tono serio y viendola a los ojos Gustavo comentó, “Gracias, te amo”

La muchacha sonrió y antes que pudiera decir algo, Gustavo tomó el plato y se fue.

Friday, September 11, 2009

En Su Cuarto

Muchas veces se habia preguntado que seria de su vida. Que seria de el si Irene no existiera, si jamas la hubiera conocido aquella noche de Agosto en donde todo parecio estar trazado por una mano, quiza un mago o Dios que lo planeo todo e hizo posible que todo sucediera de la forma correcta.

En donde estaria? Cuales aventuras y tragedias habrian asotado su vida si hubiera escogido el otro camino en donde la vereda se parte en dos?

Volvio hacia el casco que yacia en la unica silla en el cuarto. --Tengo que pulirlo--, penso sin saber realmente por que.

--La vida y sus tareas--, se decia mientras ponia la primera capa del liquido limpiador sobre la superficie del Casco y reflexionaba que hacia poco que toda habia cambiado.

Ya no era un nino, ya no era aquel joven que creia ciegamente en las palabras de toda persona que cruzara en su camino. Realmente nunca tuvo alguna mala experiencia de confiar en alguien que despues lo traicionaria. Era como si tuviera un angel, un ser que le decia en quien confiar y en quien no, pero no con palabras, sino con senales. Brillo en los ojos de las personas, sonrisas retorcidas y nerviosas, incapacidad de mantener la Mirada, cosas asi.

Seguia lustrando el casco y se pregunto que seria de “ELLA”. Seguiria teniendo el mismo brillo candido en su mirada amarilla verdosa? Seguiria teniendo las caderas pronunciadas y femininas que tanto le atraian; los mismos risos obscuros y vitales sobre su cabeza? Tenia tanto, parecia como si nunca hubiera existido y todo hubiera sido un sueno, si un sueno de los que uno despierta con una sensacion de calma y felicidad en el alma.

Era un nino de 18 anos cuando entro y salio de su vida. En si solo la conocio por poco mas de un ano. --Un ano trepidante--, penso con una sonrisa en su rostro aun puliendo el casco y cuidando que no quedara ningun reciduo del liquido limpiador.

Ese mismo ano descubrio su pasion y facilidad por la escritura. Ni el mismo sabia si fue todo una enorme casualidad o si solo lo habia hecho para, de alguna forma indirecta y retrocida, tratar de impresionarla. Cualfuera la verdadera razon, supo que lo hizo, que logro llamar su atencion. Simple acto de absoluto que estaria con el por el resto de su vida. Porque asi es la vida, simple, pero a la vez compleja y de cuando en cuando incomprehensible. Un simple acto como escribir un cuento corto podia cambiar la vida de dos personas para siempre, intensificar la atraccion que ya existia entre los dos. Palabras mudas, miradas fugaces pero al mismo tiempo inexorables.

Termino de pulir el casco. Volvio al reloj en la pared. Eran las 2:00 pm y se apresuro hacia la puerta. Habia que recoger a Irene del trabajo.

…continuara?